jueves, 3 de enero de 2013

Relato nº 17: Mi prima Elisabeth.

Mi prima Elisabeth siempre fue bastante pervertida, la verdad.
Siempre andaba llevando ropa ajustada y, en resumidas cuentas, calentando al personal.
Como podéis observar, tenía un cuerpo de infarto, unas madedias propias de una modelo y unas tetas del tamaño perfecto, tirando a grandes.
Cierto día, tuvimos que quedarnos a solas en su casa, dado que mis tíos habían ido a hacer unas compras al centro.
Me encontraba viendo una peli cuando de repente apareció en el salón de esta guisa, y me dijo:
-Ufff primo, no tienes calor? Yo estoy ardiendo.
Yo, obviamente, me quedé de piedra. Ella era mi prima, por lo que no sabía que decir.
Sin embargo, mi entrepierna hablo por mí.
-Vaya, veo que te gusta lo que ves, primo- dijo con una sonrisa picara dibujada en su rostro.
-Eh.. no, perdona.
- No pasa nada, dijo, es normal. Mira que pedazo de tetas tengo- dijo quitándose el sujetador y dejando a al vistas unos erectos pezones rosaditos.
Continuará...